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Putrefacción

  Últimamente Me ronda este pensamiento Que este país Ha retrocedido 4 0 5 décadas y que todo el avance social los buenos sentimientos de una persona hacia otra se han borrado y se han reemplazado por la vieja intolerancia de siempre.     Más que nunca Tenemos Egoístas ansias de poder Desprecio por el Débil El viejo El pobre El desvalido.     Estamos reemplazando necesidad con Guerra Salvación con Esclavitud.     Hemos desperdiciado Los logros Nos hemos deteriorado Deprisa.     Tenemos nuestra Bomba Es nuestro miedo Nuestra vergüenza Y nuestra condena     Ahora Se ha apoderado de nosotros Algo tan triste Que nos deja Sin aliento Y ni siquiera podemos Llorar Charles Bukowski

La llama

  Leer es una llama. El libro que estoy leyendo me aguarda ahí, en la mesa, apagado. Al leerlo lo enciendo. Si yo no lo encendiera, él no brillaría. Los libros no son películas: no arden en salas vacías, sin ojos espectadores. Los libros no son músicas: no suenan por error o por descuido, no se escuchan en radios que nadie oye, no hacen ruido de fondo. No son esculturas ni pinturas, tan quietas y abandonadas, tan ellas mismas pese a todo. Los libros son luces apagadas. Mi libro me necesita para encenderse. Ahí está, cerrado y en apariencia inofensivo. Sólo en apariencia: deja que alguien lo lea y el libro arda, y verás cómo quema y cuánto alumbra. Y cuando así sucede, ni el agua ni el fuego logra extinguirlos: lo saben todos los tiranos. Apagar un libro consiste en no leerlo. Haz este experimento: déjalo a merced del viento, que el aire hojee sus páginas. ¿Qué sucede? Nada. No se enciende. No pide ser abierto sino leído. Sólo nosotros podemos encenderlos. La llama que enciende t...

El curioso incidente del perro a medianoche

  Yo no digo mentiras. Madre solía decir que era así porque soy buena persona. Pero no es porque sea buena persona. Es porque no sé decir mentiras.   […]   Una mentira es cuando dices que ha pasado algo que no ha pasado. Pero siempre es una sola cosa la que pasa en un momento determinado y en un sitio determinado. Y hay un número infinito de cosas que no han pasado en ese momento y en ese sitio. Cuando pienso en algo que no ha pasado, empiezo a pensar en todas las demás cosas que no han pasado.   Por ejemplo, esta mañana para desayunar he tomado cereales Ready Brek y batido de frambuesas caliente. Pero si digo que en realidad he tomado cereales Shreddies y una taza de té¹, empiezo a pensar en Coco-Pops y limonada y avena y Dr. Pepper y en que no estaba desayunando en Egipto y no había un rinoceronte en la habitación y en que Padre no llevaba un traje de buzo y así sucesivamente, incluso al escribir esto me siento débil y asustado, como me pasa cuando estoy arriba de ...

El coronel no tiene quien le escriba

  -Qué se puede hacer si no se puede vender nada- repitió la mujer.   -Entonces ya será veinte de enero- dijo el coronel, perfectamente consciente-. El veinte por ciento lo pagan esa misma tarde.   -Si el gallo gana- dijo la mujer-. Pero si pierde. No se te ha ocurrido que el gallo puede perder.   -Es un gallo que no puede perder.   -Pero supónte que pierda.   -Todavía faltan cuarenta y cinco días para empezar a pensar en eso- dijo el coronel.   La mujer desesperó El coronel no tiene quien le escriba (Gabriel García Márquez)

Un mundo feliz

  -Le hace falta -prosiguió el salvaje- algo que cueste lágrimas. Nada cuesta aquí nada. - ¿No vale eso nada? -preguntó mirando a Mustafá Mond-. Aun prescindiendo de Dios, y eso que Dios, desde luego, sería una razón para ello, ¿no vale nada vivir peligrosamente? -¡Ya lo creo que vale! -replicó el inspector-. Hombres y mujeres necesitan que se les estimule de tiempo en tiempo las glándulas suprarrenales. -¿Qué? -preguntó sin comprender, el salvaje. -Es uno de los requisitos de la perfecta salud. Por eso hemos puesto obligatorios los tratamientos de SPV. -¿SPV? -Sucedáneo de Pasión Violenta. Generalmente, una vez irrigamos el organismo con adrenalina. Es el completo equivalente fisiológico del miedo y de la cólera. Todos los efectos tónicos de la muerte de Desdémona y el hecho de ser muerta por Otelo, sin ninguno de sus inconvenientes Un mundo feliz (Aldous Huxley)

Los mejores de la raza

No hay nada que discutir no hay nada que recordar no hay nada que olvidar es triste y no es triste parece que la cosa más sensata que una persona puede hacer es estar sentada con una copa en la mano Los mejores de la raza (Charles Bukowski)

La muerte de Ivan Ilich

Ivan Ilich vio que se moría y su desesperación era continua. En el fondo de su ser sabía que se estaba muriendo, pero no sólo no se habituaba a esa idea, sino que sencillamente no la comprendía ni podía comprenderla. El silogismo aprendido en la Lógica de Kiezewetter: «Cayo es un ser humano, los seres humanos son mortales, por consiguiente Cayo es mortal», le había parecido legítimo únicamente con relación a Cayo, pero de ninguna manera con relación a sí mismo. Que Cayo -ser humano en abstracto- fuese mortal le parecía enteramente justo; pero él no era Cayo, ni era un hombre abstracto, sino un hombre concreto, una criatura distinta de todas las demás: él había sido el pequeño Vanya para su papá y su mamá, para Mitya y Volodya, para sus juguetes, para el cochero y la niñera, y más tarde para Katenka, con todas las alegrías y tristezas y todos los entusiasmos de la infancia, la adolescencia y la juventud. ¿Acaso Cayo sabía algo del olor de la pelota de cuero de rayas que tanto gustaba a ...