Un mundo feliz

 -Le hace falta -prosiguió el salvaje- algo que cueste lágrimas. Nada cuesta aquí nada.


- ¿No vale eso nada? -preguntó mirando a Mustafá Mond-. Aun prescindiendo de Dios, y eso que Dios, desde luego, sería una razón para ello, ¿no vale nada vivir peligrosamente?

-¡Ya lo creo que vale! -replicó el inspector-. Hombres y mujeres necesitan que se les estimule de tiempo en tiempo las glándulas suprarrenales.

-¿Qué? -preguntó sin comprender, el salvaje.

-Es uno de los requisitos de la perfecta salud. Por eso hemos puesto obligatorios los tratamientos de SPV.

-¿SPV?

-Sucedáneo de Pasión Violenta. Generalmente, una vez irrigamos el organismo con adrenalina. Es el completo equivalente fisiológico del miedo y de la cólera. Todos los efectos tónicos de la muerte de Desdémona y el hecho de ser muerta por Otelo, sin ninguno de sus inconvenientes


Un mundo feliz (Aldous Huxley)

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