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Esta época instruída

  Esta época instruida Se tira pedos Esta época instruida Camino despacio Esta época instruida Se acuerda de sus abuelas Esta época instruida Toma diuréticos, presión arterial alta, Vigila la sal y el azúcar Esta época instruida come menos carne, algunos Hace una década que dejaron de fumar Unos dejan el café, otros lo toman fuerte Esta época instruida presenció Los funerales de sus mejores amigos, llamó a Hijas y nietas por teléfono Unos conducen, otros no, unos cocinan, Otros no Esta época instruida A menudo No dice nada Allen Ginsberg

Adiós

  Durante los pocos o los muchos años de nuestra vida, nos vamos despidiendo de cosas y nombres. Por ejemplo: Adiós a la inocencia, como le ocurre al niño. Adiós al pudor, cavila el ex (o la ex) virgen. Adiós a las apuestas, o sea chau martingala. Adiós al hambre con un buen asado. Adiós a las armas, escribió Hemingway. Adiós a octubre, declaró noviembre. Adiós a la palabra, pensó el mudo. Adiós a los anillos, resolvió el manco. Adiós a las aduanas, dijo el contrabandista. Adiós a los sueños, cuando canta el gallo. Adiós a la anestesia, cuando vuelve el dolor. Adiós al viento, saluda la veleta. Adiós a las amantes, dijo el recién casado. Adiós a los profetas, si metieron la pata. Adiós al silencio, cuando arranca la bulla. Adiós al pobre emporio, cuando llega el im- perio. Adiós a la memoria, cuando gana el olvido. También adiós a Dios, como reza el ateo Mario Benedetti

Poema de una noche oscura

  dicen que nada es desperdicio: es eso o  todo lo es. Charles Bukowski

Pájaro azul

Hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero soy duro con él, le digo quédate ahí dentro, no voy a permitir que nadie te vea. hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero yo le echo whisky encima y me trago el humo de los cigarrillos, y las putas y los camareros y los dependientes de ultramarinos nunca se dan cuenta de que esté ahí dentro. hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero soy duro con él, le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres hacerme un lío? ¿es que quieres joder mis obras? ¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros en Europa? hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir a veces por la noche cuando todo el mundo duerme. le digo ya sé que estás ahí, no te pongas triste. luego lo vuelvo a introducir, y él canta un poquito ahí dentro, no le he dejado morir del todo y dormimos juntos así con nuestro pacto secreto y es tan tierno como para hacer llorar a un hombre, pero yo no lloro,...
  quién lo diría los débiles de veras nunca se rinden. Mario Benedetti

Todos ustedes parecen felices…

  ...Y sonríen, a veces, cuando hablan. Y se dicen , incluso, palabras de amor. Pero se aman de dos en dos para odiar de mil en mil. Y guardan toneladas de asco por cada milímetro de dicha. Y parecen -nada más que parecen- felices, y hablan con el fin de ocultar esa amargura inevitable, y cuántas veces no lo consiguen, como no puedo yo ocultarla por más tiempo; esta desesperante, estéril, larga ciega desolación por cualquier cosa que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra Ángel González

Soneto a tus vísceras

  Harto ya de alabar tu piel dorada, tus externas y muchas perfecciones, canto al jardín azul de tus pulmones y a tu tráquea elegante y anillada.   Canto a tu masa intestinal rosada al bazo, al páncreas, a los epiplones, al doble filtro gris de tus riñones y a tu matriz profunda y renovada.   Canto al tuétano dulce de tus huesos, a la linfa que embebe tus tejidos, al acre olor orgánico que exhalas.   Quiero gastar tus vísceras a besos, vivir dentro de ti con mis sentidos... Yo soy un sapo negro con dos alas Baldomero Fernández Moreno

No te salves

  No te quedes inmóvil al borde del camino no congeles el júbilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca no te salves no te llenes de calma no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo no dejes caer los párpados pesados como juicios no te quedes sin labios no te duermas sin sueño no te pienses sin sangre no te juzgues sin tiempo pero si pese a todo no puedes evitarlo y congelas el júbilo y quieres con desgana y te salvas ahora y te llenas de calma y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo y dejas caer los párpados pesados como juicios y te secas sin labios y te duermes sin sueño y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo y te quedas inmóvil al borde del camino y te salvas entonces no te quedes conmigo Mario Benedetti

Los mejores de la raza

No hay nada que discutir no hay nada que recordar no hay nada que olvidar es triste y no es triste parece que la cosa más sensata que una persona puede hacer es estar sentada con una copa en la mano Los mejores de la raza (Charles Bukowski)